Bienvenida al blog

Hola, os doy la bienvenida al blog. Mi nombre es Pablo y trabajo en la escuela de un circo como profesor de infantil y primaria. Estoy realizando varios viajes al mismo tiempo: pedagógico, geográfico, literario, artístico y, cómo no, al mundo del circo. Si deseas acompañarme, me darás una gran alegría. Te invito a pasar y a que dejes tus impresiones.



Nota: comprende que el sitio está en contínua construcción, perdona si esto te ocasiona alguna molestia. Gracias.



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sábado, 29 de mayo de 2010

Autorretrato de una ameba (Videotransferencia e interferencia)



Tema Musical: Saudade de Love and Rockets.
¿Quieres saber cómo se hizo este vídeo? Unos especialistas te lo cuentan.
O tal vez te apetezca ver otra videopieza.

El cadáver en cuanto resto de lo que ha sido representa al hombre tal como existió hasta ese momento y que está condenado a la desaparición. Los martirios (tormenta) del procedimiento alquimista pertenecen a este estadio de "iterum mori" (de la muerte reiterada). Se trata de "membra secare, arctius sequestrare ac partes mortificare et in naturam, quae in eo (lapide) est, verteré” (cortar miembros, dividirlos en trozos aun más pequeños y quitar la vida a las partes y transformarlas en la naturaleza, que en ella está contenida la sustancia arcana), como reza una cita de Hermes en el Rosarium. En el mismo lugar se dice más adelante: "se debe vigilar el agua y el fuego que se albergan en la sustancia arcana y contener sus aguas con su agua (del aqua permanens), aun cuando ésta no es realmente ningún agua, (sino) la forma ígnea del agua verdadera. La sustancia valiosa (el alma) amenaza evadirse de la solución hirviente en que se dividen los elementos. Lo último es una paradoja compuesta de fuego y agua, que no es sino el mercurio, el cual, como servus o cervus fugitivus (esclavo o ciervo fugitivo) siempre está dispuesto a huir, esto es, que teme la integración (en la conciencia). Pero debe ser retenido con el "agua", cuya naturaleza paradójica corresponde a la esencia del mercurio y lo aprehende y contiene (continet). En estas palabras hay como una indicación de la terapéutica necesaria: la orientación del médico debe ser mantenida contra la desorientación, esto es, que debe saber lo que este estado significa y contener los contenidos valiosos de los sueños precisamente con el aqua doctrinae adecuada a la naturaleza de lo inconsciente, o sea, con interpretaciones e ideas que satisfagan la simbólica de lo inconsciente. Las teorías intelectualistas o las llamadas científicas no son adecuadas a la naturaleza de lo inconsciente, puesto que se sirven de un idioma conceptual que no tiene ninguna semejanza con la simbólica expresiva de lo inconsciente. Las aquae deben ser atraídas y contenidas mediante un aqua, esto es, mediante la forma ignea verae aquae. La interpretación que haga esto posibIe ha de proceder por ello mismo con imágenes y símbolos y atender a la experiencia de los contenidos inconscientes. No debe por tanto perderse demasiado en lo abstracto y lo intelectual , siendo lo mejor que permanezca dentro del marco del mitologema tradicional, que ya dió pruebas de la amplitud de su naturaleza, así sea en atención a los obietivos prácticos. Esto no excluye la satisfacción de experiencias teóricas, solo que éstas deben quedar reservadas al usum medici.

El objetivo de la terapéutica es un fortalecimiento de la conciencia, y, siempre que sea posible, yo procuro estimular al paciente hacia la actividad espiritual y hacia una dominación comprensiva de la masa confusa de su espíritu.

Carl Gustav Jung, La psicología de la transferencia.

Carl Gustav Jung, Psicología de la transferencia





En este trabajo me ocupo de la forma "clásica" de la transferencia y de su fenomenología. Como se trata de una estructura relacional, presupone siempre un "tú". Allí donde es negativa o falta por completo, el tú desempeña un papel sin importancia, como suele ocurrir, por ejemplo, en el complejo de inferioridad compensado por el afán de dominio.

Acaso extrañará al lector que con el fin de esclarecer la transferencia recurra yo a un tema en apariencia tan distante como el simbolismo de la alquimia; pero quien conozca los estudios expuestos en mi obra Psicología y aIquimia estará al tanto de las íntimas relaciones que existen entre la alquimia y los fenómenos con que debe contar la psicología de lo inconsciente para sus fines prácticos. No encontrará absolutamente asombroso, por lo tanto, que una manifestación tan importante y que tan a menudo aparece en la experiencia diaria, se compruebe también en las figuras simbólicas de la alquimia. Desde luego, esas representaciones no indican de un modo consciente el vínculo transferencial, sino que lo contienen como supuesto inconsciente, siendo por ello adecuadas para servir al menos de guía en el examen del fenómeno.

El lector no hallará en este trabajo ninguna descripción de casos de transferencia clínicos. Pero es que mis consideraciones no se dirigen a los principiantes necesitados aun de un conocimiento previo de este fenómeno, sino exclusivamente a quienes ya poseen experiencia suficiente adquirida en el ejercicio de la profesión. Mi propósito es ofrecer una orientación en esta esfera recientemente descubierta y todavía bastante oscura, y brindar al lector algún conocimiento sobre la problemática que en ella impera. En vista de las considerables dificultades que se oponen al análisis conceptual en este campo de experimentación, desearía dejar expresa constancia del carácter provisional que atribuyo a la presente investigación. Procuro describir observaciones e interpretaciones personales que deseo confiar ante todo a la meditación del lector, en la esperanza de encauzar su interés hacia determinados problemas cuya importancia se me ha impuesto con el correr del tiempo. Me temo que esta exposición no constituirá una lectura fácil para los que no poseen algún conocimiento de mis trabajos anteriores.


Carl Gustav Jung, Psicología de la transferencia

viernes, 28 de mayo de 2010

Premier de una videotransferencia

Las grandes compañías de la industria cinematográfica, -esas complicadas organizaciones o superestructuras, esos grandes depredadores que, afortunadamente, se hallan en vías de extinción para dejar el terreno libre a organismos más simples como la ameba u otros protozoos, por ejemlo-, se gastan un dineral en contratar a empresas de estudios de mercado para probar sus producciones antes de lanzarlas a los circuitos comerciales, aquí un ejemplo:

Test Audio and Video Concepts to Save Costs and Increase Profits

Whether you’re interested in the big screen or the home screen, let Market Reader Pro® survey consumers for you to help you learn, at any point in the production process, what moviegoers want to see now! Our staff will work with you to custom design a survey or focus group so you can tune in to movie fans’ opinions and stay ahead of the competition.


(Pruebe sus ideas en audio y vídeo a fin de ahorrar costes e incrementar beneficios.
Tanto como si Vd. está interesado en la gran pantalla o el público hogareño, Market Reader Pro, investiga a los consumidores con el fin de ayudarle a aprender, en cualquier estadio del proceso de producción, qué es lo que el público quiere ver en este momento. Nuestro personal trabajará con Vd. para diseñar a medida un sondeo o un grupo muestral de forma que pueda sintonizar con las opiniones de los aficionados al cine y adelantarse a la competencia.)


Realmente no hace falta tanto. Basta con tener a mano un público sincero y lleno de curiosidad. Aquí os muestro la premier mundial de mi "Videotransferencia" para un selecto grupo de contraste. Observando sus reacciones se pueden detectar problemas tales como falta de ritmo, etc... Además de esta forma se ahorra uno el verse relacionado con toda una caterva de ejecutivillos en traje de Armani cuya frecuentación no puede ser tan edificante ni divertida como la de mis alumnos ni por asomo. Esto último lo digo por experiencia propia.




Si queréis ver la videotransferencia en cuestión

lunes, 24 de mayo de 2010

La verdad es una tierra sin caminos


El diablo y un amigo suyo estaban paseando cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo: ¿Qué recogió ese hombre? “Recogió un trozo de la verdad”, contestó el diablo. “Ese es muy mal negocio para ti, entonces” dijo su amigo. “Oh, no, en absoluto” replicó el diablo “voy a dejar que la organice”
Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él incondicionalmente, la Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuán imposible resulta organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, en una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse; es más bien el individuo quien tiene que hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella. Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, ésta no puede descender ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera. El interés que no nace del amor a la Verdad por sí misma, sino que es despertado por una organización, no tiene valor alguno. La organización se convierte en una estructura dentro de la cual sus miembros pueden encajar convenientemente. Ellos no se esfuerzan más por alcanzar la Verdad o la cumbre de la montaña, sino que más bien tallan para sí mismos un nicho conveniente donde se colocan, o dejan que la organización los coloque, y consideran que, debido a eso, la organización ha de conducirlos hacia la verdad.
[…]
Yo no quiero pertenecer a ninguna organización de tipo espiritual, por favor comprendan esto.

Jiddu Krishnamurti, Libertad Total

¿Quién es esa persona a la que usted llama artista?

¿Un hombre momentáneamente creativo? Para mí, él no es un artista. Al hombre que sólo en raros momentos tiene este impulso creativo y expresa esa creatividad mediante la perfección de la técnica, yo no lo llamaría por cierto un artista. A mi entender, un verdadero artista es un ser humano que vive de manera completa, armoniosa, que no hace una separación entre el arte y el vivir, cuya vida misma es esa expresión, ya sea en la pintura, en la música o en su conducta; esto es, que no ha divorciado su expresión en el lienzo o en el pentagrama o en la piedra, de su conducta diaria, de su vivir cotidiano. Eso exige el más alto nivel de inteligencia, de armonía interna. Para mí, el verdadero artista es el hombre que posee esa armonía. Puede expresarla en el lienzo o puede hablar, o escribir; o puede no expresarla en absoluto, puede sentirla. Pero todo esto exige ese equilibrio exquisito, esa intensidad de percepción, y entonces la expresión del artista no está divorciada de la diaria continuidad del vivir.

Jiddu Krishnamurti, Libertad total.

viernes, 21 de mayo de 2010

No hay que fiarse de la Nestlé





Realizamos en clase una actividad de formación como consumidores. Comenzamos de la siguiente manera: Les presento una lata de conservas sin etiqueta alguna, exactamente la misma que podéis ver en la foto.





Les lanzo la siguiente cuestión. Imaginaros que vuestra madre os manda al supermercado a comprar una lata de champiñones. Entráis en la tienda y os encontráis con que todas las latas son así ¿qué pasaría? Todos contestan, evidentemente, que no sabrían qué es lo que hay dentro y que no sabrían qué lata escoger. A continuación les enseño la etiqueta de la lata de champiñones que he pegado en un papel. Y les enseño donde dice “champiñones” y la foto de los mismos. Les digo “mirad, para esto sirven las etiquetas, para saber qué producto estamos comprando”. Añado que gracias a las etiquetas, además de saber qué producto estamos comprando, podemos obtener mucha información sobre el mismo. Nos disponemos a realizar una actividad para aprender a descifrar la información que nos proporciona el etiquetado de los productos. Les facilito unas hojas donde previamente he pegado etiquetas: lata de champiñones, galletitas saladas y tableta de chocolate. Juntos vamos repasando y descifrando la información que aparece y a qué preguntas responde esta información:


1.- denominación del producto ¿Qué es lo que estoy comprando? (suele haber foto)
2.- denominación comercial ¿Cómo lo llama el fabricante?
3.- Conservación ¿Cómo hay que guardarlo? (El tiempo y la forma de conservación)
4.- Código de barras (para que el ordenador y la caja lea toda esta información)
5.- Peso ¿Cuánto estoy comprando?
6.- Energía que me aporta el alimento.
7.- fecha caducidad ¿Cuánto dura?
8.-Fabricante ¿Dónde puedo encontrar al que lo fabrica?
9.-Ingredientes ¿De qué está hecho?
10.- Tabla nutricional ¿De qué alimentos se compone?



Después de analizar pormenorizadamente la etiqueta les pregunto ¿cuál creéis que es la información más importante de todas las que pone en la etiqueta? Cavilan un poco… pero pronto hallamos la respuesta: es la número 1: Denominación del producto, que es la que responde a la pregunta ¿qué es lo que estoy comprando? Les insisto en que se fijen si es importante, que suele haber foto como corroboración de lo mismo y que es lo que viene con letras más grandes y visibles en todas las etiquetas.
Saray, a la que le ha correspondido analizar el envoltorio de una tableta de chocolate Nestlé, se me queda mirando con cara perpleja y me dice que no puede encontrar la denominación del producto en la que le ha tocado a ella. Tomo su papel con sonrisa condescendiente y… ¡Oh, sorpresa! ¡Saray tiene razón! ¡Vaya un descubrimiento!




Hay que darle muchas vueltas a la etiqueta para, al final, en el reverso de la tableta y con letra diminuta podamos leer “chocolate con leche extrafino”. ¡Sí que son finos estos de la Nestlé! ¿Qué digo finos? ¡Extrafinos!.
Bien, es el momento de preguntarnos por qué será esto así. Por qué todos los fabricantes dicen bien alto y claro lo que te están vendiendo y esta gente trata de esconderlo. Supongo que lo reducen al tamaño mínimo que les impone la ley (he de reconocer que desconozco en absoluto la legislación). Insisto a mis alumnos ¿Por qué puede pasar esto? Naturalmente se quedan sin saber qué responder. Les cuento:


“Mirad, yo -cuando una persona no me habla con claridad- inmediatamente desconfío de ella y pongo en tela de juicio todo lo que me está diciendo. Cuando no se os habla con claridad es porque hay segundas intenciones por parte de quien
os habla. Esto es, que la persona que os habla busca algo de vosotros que no os quiere decir. Lo mismo que a las personas, podéis aplicar esto a las empresas.
Cuando yo veo que el fabricante trata de esconder entre un mar de información y
letras diminutas la denominación del producto que me intenta vender es porque
hay ánimo de engañar. Quiero que sepáis que esta gente quiere engañarnos. Quiere
que creamos que lo que nos vende es distinto a lo que los demás venden:
chocolate. Por eso lo esconde. Es una excusa para, sencillamente cobrarte más
caro por lo mismo que otros venden. No me había dado cuenta. Muchas gracias
Saray por tu descubrimiento. Ya no voy a comprarle nunca más a este fabricante,
porque me trata como si yo fuera tonto. Me falta el respeto y, encima, me cobra
más caro”

Evidentemente, a mis alumnos no les puedo explicar conceptos mercadotécnicos y microeconómicos tales como la variación de la elasticidad de la demanda frente al precio de un bien y su relación con el concepto de sustituibilidad de un bien frente a otro y de cómo los grandes capitales invierten-puesto que son los que pueden hacerlo- mucha cantidad de dinero en hacer variar la percepción de sustituibilidad de un bien por parte del público para volverlo inelástico frente al precio y que este gasto es repercutido en el precio final. Es decir que es el mismo comprador el que paga el coste de ser persuadido de que hace bien pagando más por lo mismo que otros fabricantes, con menos disponibilidad de capital venden a menor precio.

Dicho llanamente: nos toman el pelo y nos repercuten el coste de la molestia que les supone tomarnos el pelo.

Unos días más tarde tenía que comprar una docena de huevos. Entré en una mediana superficie. Ya que estaba allí, me acerqué a la góndola donde se exhiben los chocolates para echar un vistazo y comparar. Casi siempre llevo encima mi pequeña cámara digital -la llamo "La Beretta"-. Así que hice unas fotos. No penséis que soy un “superciudadano”, eso es una tarea ingente y que realmente te puede ocasionar una gran desgaste, pero estas pequeñas investigaciones dotan de un componente de pequeña aventura a un hecho tan rutinario como puede ser comprar una docena de huevos. Además, quería volver con material que enseñar a mis alumnos.
Sabréis que no te permiten hacer fotos ni grabar video en un supermercado. Esto todavía le daba un aliciente aún mayor a lo que estaba haciendo. Ellos sí que te pueden grabar a ti “por tu seguridad” dicen, pero tú no puedes grabar. Algún día, y que se me perdone si me estoy yendo por las ramas, quiero entrar en una oficina bancaria a realizar una operación –pagar un recibo, por ejemplo- cámara de vídeo en mano y grabando. Por supuesto luciré una camiseta que diga “POR SU SEGURIDAD LE ESTOY GRABANDO” ¿Qué pasaría? Si me animo y lo hago, os aseguro que lo cuelgo en el blog.
Volviendo a la cuestión que nos ocupa no os costará imaginar que, evidentemente, es la Nestlé la única que se permite el lujo de esconder la denominación de su producto en el etiquetado. Aquí os muestro las fotos por si hay curiosidad. No se ven muy bien, pero podéis ampliarlas haciéndoles doble clic con el ratón. Nada más que añadir excepto que a esta multinacional suiza no le vuelvo a comprar nada de nada. ¿Y vosotros?









Links externos:
Nestlé, la extorsión corporativa y la arrogancia del poder


Nestlé España

jueves, 20 de mayo de 2010

Aigües (Alicante): Tres brindis al sol (¿Cuento de hadas o disparate virtual?)

Hacer un brindis al Sol es una cosa que se hace o que se dice con fines puramente testimoniales, a sabiendas de que no tendrá ningún efecto.
Además de ser un gesto testimonial que no supondrá compromiso, también lleva implícito un punto de atrevimiento, de fanfarronada, de desafío difícil de cumplir.


La expresión tiene su origen en el mundo de la tauromaquia.
El torero brinda la lidia y la muerte del toro al presidente de la corrida o a otra persona de relevancia. Para ello les entrega o lanza la montera.
Un brindis al sol transmite la idea de imposibilidad y osadía que tiene la expresión (no se puede hacer llegar la montera hasta el sol) y la de no suponer compromiso (el sol no pedirá cuentas si la faena no es de calidad).

Por ejemplo, esta entrada de blog no es ni más ni menos que eso: De Aigües, un brindis al Sol. Pilar básico de la misma, como muy bien podrás comprobar, lo constituye mi afición a mis juguetes favoritos: los juegos lingüísticos (verbal, gráfico, audivisual, etc,). De modo que está concebida como un cuento gráfico en tres actos. (No os haré leer mucho).


Y ahora, antes de seguir leyendo, te recomiendo vivamente que pongas la música.






Érase una vez Aigües, un fin de semana y todo era brindar y brindar...




...Un año más tarde, otro fin de semama, se seguía brindando:




Y otro fin de semana, otro año después, no había forma de dejar de brindar:




Ahora te puedes bajar a Alicante a pasar la resaca hasta el fin de semana que viene, en el que seguirás, sin duda brindando a nuestro Sol y brindándonos la oportunidad de contemplar más disparates virtuales.

Como todo cuento de hadas, este también tiene moraleja: